Ante la bajada de rentabilidad de los depósitos bancarios clásicos y los plazos fijos, vuelven a aparecer con fuerza los depósitos combinados. Intentaremos exponer qué son y su posible conveniencia.
En principio y por simplificación cogeremos el caso más común, que es la combinación de 2 productos, un depósito a corto plazo con una rentabilidad superior al mercado y un producto de capital garantizado vinculado normalmente a un índice de bolsa o cesta de acciones.
El depósito a corto plazo es un plazo fijo bancario tradicional. Actúa como ‘gancho’ publicitario ya que su rentabilidad suele ser muy superior a la del mercado. No suele tener penalización ya que la entidad no tiene mucho interés en mantenerlo porque no es la parte rentable del producto. La parte donde saca rendimiento la entidad es en el garantizado.
El producto garantizado, como hemos señalado, es donde la entidad gana dinero y lo que hace es traspasar parte del margen al depósito a corto plazo para que éste sea atractivo. Desde el punto de vista técnico y para simplificar, el producto garantizado se compone de 2 productos a su vez:
Un Título de renta fija cupón cero (en lugar de cobrarse intereses periódicamente se descuentan al inicio del precio de compra, semejante a las Letras del Tesoro), que actúa de garantía ya que al vencimiento del mismo equivale al capital invertido.
Y unas opciones con el descuento obtenido en la compra del título de renta fija. Es aquí donde parte de este descuento en lugar de invertirlo en opciones se destina a aumentar el atractivo del depósito de corto plazo y parte al margen de ganancias de la entidad.
Veamos 2 ejemplos hipotéticos de 2 títulos de renta fija cupón cero. En los 2 casos le exigiremos una rentabilidad del 3% (lo que podemos esperar de una entidad de solvencia). A tres años podemos comprar un nominal de 1.000 euros por aproximadamente 915 euros. Esto quiere decir que para montar un producto garantizado a tres años disponemos de un 8,5% de capital del garantizado para comprar opciones (rentabilidad del garantizado), incrementar la rentabilidad del depósito de corto plazo y el margen de la entidad. Si el plazo es de 5 años, para un nominal de 1.000 euros necesitaremos aproximadamente 862.6 euros. Dispondremos de un 13.74% del capital para el resto del producto.
Respecto a su conveniencia, es algo más complejo, ya que es bastante difícil que se adapte a nuestras necesidades. Es preferible tener los productos por separado ya que aunque en un depósito me pagarán menos, podré escoger un garantizado a mi medida y con un potencial de rentabilidad muy superior. Como ejemplo para un combinado con un garantizado a 3 años se suele hablar de rentabilidades del 50% de la media de un índice, mientras que en un garantizado a 5 años sin vincular a un depósito, podemos estar hablando del doble.
El uso de garantizados debería integrarse dentro de una combinación de productos y utilizarlo como complemento a una estrategia de compras periódicas. En este caso nos protegería de una subida rápida de las bolsas en el que la estrategia anterior no es eficiente.
Veamos unos ejemplos donde las estrategias se complementan.
Pondremos 2 importes de 6.000 euros. Uno en un garantizado al ibex35 a 5 años donde nos dan el 100% de la subida media anual. Y los otros 6.000 euros comprando participaciones de un fondo indexado al ibex35 una vez al año.
Primero un periodo de subida rápida y caída fuerte al final.

Omitiremos cálculos e iremos al resultado.

Como podemos ver en un mercado que al final ha subido un 18,9% hemos obtenido un 23.56%. Evidentemente en este caso hubiese sido mejor tener sólo el garantizado, pero eso lo sabemos ahora. Además dentro de la estrategia de compras periódicas falta tener en cuenta posibles consolidaciones de ganancias y reinversiones.
Pero qué pasa si el mercado hubiese ido al revés.


En este caso es al contrario. El garantizado no da revalorización. Y pese a que el mercado está un 22% más abajo, la estrategia de compras periódicas nos hace ganar dinero en un periodo donde la mayoría están perdiendo.
Hay que hacer constar que en los 2 ejemplos un año más tarde se ganaba mucho más dinero. Ya que en el primer caso a diciembre del 2009 estamos alrededor de los 12.000 puntos en lugar de 9.196 y en Diciembre de 2005 estaba a 10.734 en lugar de 9.080 del año anterior.
La principal recomendación es no dejarse llevar por el atractivo publicitario y analizar en profundidad el producto. Y si puede ser, de la mano de un profesional de experiencia que conozca los productos.
Carlos Ferrer
Departamento de Inversiones de Jurisa